QUICIR - SANTS UNITED, por Mario Recuero
El partido de ayer nos puede servir de lección para saber que una parte bien jugada en un partido no significa nada. También para conocer mejor nuestras carencias y errores, los cuales ayer fueron notables. Por ejemplo, la falta de actitud defensiva o de roles defensivos en el equipo. Por naturaleza somos un equipo más bien atacante, lo que nos hace dejar muchas lagunas en defensa que los rivales aprovechan para crear peligro. Quicir fue un equipo bien plantado y organizado en defensa, lo cual nos impidió crear apenas ocasiones de gol. Ello sumado a nuestros desjustes defensivos hicieron que el resultado final fuera de 9-0.
También habría que destacar, porque no es la primera vez que nos pasa, la pájara que nos coge cuando vemos que el resultado es irremontable, nos empiezan a meter goles sin parar y nos obsesionamos con marcar rápido. Ello hace que descuidemos totalmente la defensa, cosa que el rival aprovecha para marcar. Y ahí vienen los minutos donde cada ocasión que nos crean es gol. Nos pasó ante AEK Txondas y ayer se volvió a repetir.
Durante la primera mitad, a pesar de que tuvieron más ocasiones ellos, supimos controlar mejor el partido y aguantar más el resultado. Durante muchos minutos el marcador no se movió hasta que marcaron el 1-0, resultado con el que se llegó al descanso. Fue en el segundo tiempo cuando el equipo estuvo peor y llegó todo el carro de goles.
La lectura positiva es que siendo conscientes de los fallos que cometemos, podemos mejorar mucho ya que de los errores se aprende. Cabe destacar también el debút de Jose, que se convirtió en el mejor jugador del equipo en el partido de ayer. Demostró que la portería del Sants United esta muy bien cubierta, y que será el dueño indiscutible de la portería grana.

Toni dijo
La verdad es que fue una jarra de agua fría... Pero ya nos va bien. Creo que ahora seríamos capaces de ganar al Pop y al Pochilán, pero aún hay muchos equipos que, siendo mediocres comparados con los realmente buenos, son mejores que nosotros, sea por capacidad goleadora (AEK) , sea porque no nos dejan crear ocasiones (Quicir).
La cuestión es: esto va a mejorar, quizá más tarde de lo que creíamos, pero va a mejorar. Y aunque parezca de risa decirlo si lo lee alguien que no es del equipo, en el partido, que perdimos 9-0, se demostró que el portero es un buen fichaje y que lo hace muy bien. El problema es que si se queda solo está vendido y no se le puede reprochar que le marquen. Culpa de todos.
Y a ver si lo hacemos de una vez: siempre 2 abajo, que puedan ayudar en ataque porque se vean capaces de aguantar el ritmo, pero que en caso de que el rival empiece un contraataque tienen que volver a bajar cagando leches. Yo me regaño a mí mismo el primero porque sé que a veces me emociono al apoyar arriba y no bajo suficientemente rápido (y no es por cansancio).
Quizá tendríamos que quedar de vez en cuando no para entrenar, sino para ensayar cosas, para ver qué virguerías puede hacer cada uno, para aprender hasta dónde puede saltar uno para rematar de cabeza o quién tira mejor las faltas. Cosas de estas.
3 Marzo 2008 | 11:46 PM