El partido de ayer nos puede servir de lección para saber que una parte bien jugada en un partido no significa nada. También para conocer mejor nuestras carencias y errores, los cuales ayer fueron notables. Por ejemplo, la falta de actitud defensiva o de roles defensivos en el equipo. Por naturaleza somos un equipo más bien atacante, lo que nos hace dejar muchas lagunas en defensa que los rivales aprovechan para crear peligro. Quicir fue un equipo bien plantado y organizado en defensa, lo cual nos impidió crear apenas ocasiones de gol. Ello sumado a nuestros desjustes defensivos hicieron que el resultado final fuera de 9-0.

También habría que destacar, porque no es la primera vez que nos pasa, la pájara que nos coge cuando vemos que el resultado es irremontable, nos empiezan a meter goles sin parar y nos obsesionamos con marcar rápido. Ello hace que descuidemos totalmente la defensa, cosa que el rival aprovecha para marcar. Y ahí vienen los minutos donde cada ocasión que nos crean es gol. Nos pasó ante AEK Txondas y ayer se volvió a repetir.

Durante la primera mitad, a pesar de que tuvieron más ocasiones ellos, supimos controlar mejor el partido y aguantar más el resultado. Durante muchos minutos el marcador no se movió hasta que marcaron el 1-0, resultado con el que se llegó al descanso. Fue en el segundo tiempo cuando el equipo estuvo peor y llegó todo el carro de goles.

La lectura positiva es que siendo conscientes de los fallos que cometemos, podemos mejorar mucho ya que de los errores se aprende. Cabe destacar también el debút de Jose, que se convirtió en el mejor jugador del equipo en el partido de ayer. Demostró que la portería del Sants United esta muy bien cubierta, y que será el dueño indiscutible de la portería grana.