No hubo ninguna opción. AEK Txondas fue claramente superior al Sants United durante todo el partido. Fueron mejores en todos los aspectos del juego, tácticamente, técnicamente, físicamente, en el juego colectivo, el individual, etc. Hay que reconocerlo. Pese a ello el resultado en el descanso era tan solo de 0-2 con el segundo gol marcado en el último suspiro del primer tiempo; el bajón físico y mental llegó en la segunda mitad donde el equipo encajó los ocho goles restantes hasta llegar al 0-10 definitivo. También hay que decir que si no llega a ser por Jose la goleada habría sido mucho mayor, lo que le convierte por enésima vez en el mejor jugador del equipo en el partido. De hecho los jugadores del AEK llegaron a desesperarse durante la primera parte viendo como todos los disparos entre los tres palos eran rechazados una y otra vez por nuestro portero. Cabe destacar también el partido realizado por Toni que se afianza cada vez más en el puesto de cierre.

En clave positiva podríamos destacar el apoyo que tuvo Jose a la hora se sacar el balón jugado, tal y como se habló durante la semana, a pesar que aún falta sabernos mover por el campo para desmarcarnos, apoyar al que lleva el balón y llegar más a la portería rival. No fue el mejor partido para mejorar estos aspectos dada la entidad del rival. Debido a lo mismo tampoco podemos hablar de la variante táctica que supuso la posición de Raúl en ataque.