El resultado final del partido fue algo engañoso. Sí que es verdad que ellos llegaron más veces a portería, pero no fueron tan superiores como para ganar por nueve goles de diferencia. De hecho en este partido ocurrió algo que hasta ahora solo había sucedido en el primer partido jugado ante Pochilán, y esto fue encerrar al rival durante varios minutos. Pasó en el primer tiempo y en el segundo.

Al inicio del partido al Sants United le costó encontrar su lugar en la pista, recibiendo tres goles por parte de De Buen Rollito. Pasado este 0-3 el equipo grana tuvo algunos instantes de dominio en el encuentro, creando varias ocasiones, entre las cuales llegó el gol del Miguel Ángel. Después ellos aprovecharon los espacios dejados en defensa para colocar el 1-6 con el que se llegó al descanso.
Al iniciarse el segundo tiempo el equipo de Jose y compañía siguó recibiendo goles debido al mal partido defensivo; fue, con diferencia, lo peor del Sants United en el encuentro. Se notó la ausencia de Toni.
En la última franja del encuentro el equipo granate tuvo el control total del partido, llegando a marcar un total de cuatro goles que podrían haber sido muchos más, ya que se desperdiciaron ocasiones clarísimas. Gracias a este dominio, y a pesar de que ya era tarde por lo abultado del marcador, los jugadores del Sants United se llevaron un buen sabor de boca al vestuario, pensando que jugando como en los últimos minutos se pueden conseguir mejores resultados.